Archive for the ‘Opinion’ Category

Trump no ganará, pero Hillary no es una Hermana de la Caridad-José Mujica

jose-mujicaJosé Mujica, ex presidente de Uruguay, presentó su libro “Una oveja negra al poder” en la Biblioteca Vasconcelos de la Ciudad de México el 15 de octubre/2016, en una conferencia en donde habló, entre otros temas, de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos.

Donald Trump no ganará la presidencia de Estados Unidos, aseguró Mujica, quien, sin embargo, advirtió que Hillary Clinton no es una “hermana de la caridad”, razón por la que América Latina debe construir su propia prosperidad, sin esperar a que se la regale.

“Lo que más me impresiona es la cantidad de gente que sigue a Trump, lo que habla de una gran disconformidad dentro de Estados Unidos, un factor realmente peligroso. Hagamos votos para que no gane Trump, pero eso no quiere decir que Clinton sea una carmelita descalza”.

El ex presidente uruguayo explicó durante la presentación que “la sensación de disconformidad crea condiciones para explicaciones sencillas, equivocadas pero sencillas”.

Las explicaciones en la campaña republicana es que “la culpa la tienen los mexicanos, como en Europa la culpa la tienen los migrantes, y que eso hace peligrar el trabajo para los nativos, baja el salario, etcétera.

Esa película la vimos en 1930 en el mundo y fue lo que condujo desgraciadamente a la historia de Alemania, eso es lo que veo más peligroso en este momento. Trump no va a ganar, pero la enfermedad está y eso es lo más grave”, lamentó José Mujica en el auditorio de la Biblioteca Vasconcelos.

“Hay que aprender a no echarle la culpa a los otros de nuestros propios errores, asumirlos y tratar que las nuevas generaciones después de nosotros no comentan los mismos errores, si acaso que cometan los de su tiempo”, expuso el ex mandatario.

“El imperialismo no va a cambiar, va a seguir siendo imperialismo, los que debemos cambiar somos nosotros. No debemos esperar a que nos regalen la prosperidad, el problema es nuestro”, afirmó Mujica ante el público mexicano.

Fuente: Emeequis

El magnate Trump, aunque según parece es un exitoso empresario, es un pésimo vendedor. No ha sido capaz de controlar su temperamento y presentar (vender) sus famosas tesis a todos los Norteamericanos, no solo a sus adeptos, ya que estos no necesitaban que les vendiera nada, de todas maneras ya le habian andosado su voto.

El muro del que él tanto ha hablado en su campaña, en realidad nunca ha sido un proyecto realizable, desde cualquier punto de vista, económico, político, social, etc, esto porque Mexico seguirá estando en el mismo lugar, vecino de Estados Unidos con o sin Trump. Uno no elimina a su vecino con solo levantar un gran muro. Si muros quería hacer, siendo presidente pudo haber hecho otros tipos de muros mucho mas peligrosos que el muro físico y esto sin decir nada en campaña.

Deportar a todos los inmigrantes que no tienen documentos de residencia legal en Estados Unidos, tampoco ha sido otro proyecto realizable porque esto llevaría casi a la quiebra las finanzas de este pais, tanto por los costos que implica deportar todos estos millones de gente a sus diferentes paises, como por los costos por la perdida de mano de obra que ellos representan a este pais, ademas de la perdida de ingresos por los impuestos que estos de todas maneras ya pagan.

El enemigo mas grande que Trump ha tenido en su campaña, ha sido su propio temperamento, donde su EGO es mas grande que todo el planeta tierra.

Por otro lado La señora Hillary ha sido una vendedora muy habilidosa ya que ha logrado vender su perfil a los Norteamericanos que no son afines a Trump, que al parecer son muchos mas. Ella solo utilizó esta matemática. En su mayor parte, su habilidad (que no es solo suya, sino también de su equipo de asesores) fué plantear un perfil opuesto y debido a la antipatía de los detractores del Sr Trump, simplemente los recogió a todos.

“Del dicho al hecho hay mucho trecho” me decía mi abuelito. Como una buena profesional en “política moderna”, de lo que ha prometido a las diferentes fuerzas de la nación (entre ellas los Latinos) y lo que realmente hará, hay una gran distancia que ni sus propios asesores o el actual presidente (de su mismo partido) se atreverían a determinar. Quien si tiene idea lo que ella pode hacer es el Sr. Putín de Rusia que por razones que él conoce, le teme verdaderamente a esta señora.

La mejor habilidad de esta señora ha sido, acoger a todos los sectores opuestos a su detractor. Como vendedora le doy un 10.

Muchos, como el Sr. Mujica de Uruguay, no estamos a favor de los planteamientos del candidato Trump, pero tampoco con los de la señora Hillary que entre otras cosas no oculta su posición a favor de movimientos en pro del aborto, posición que para cualquiera de las denominaciones cristianas del pais es totalmente incompatible.

¡Que Dios nos ilumine a la hora de elegir a nuestros gobernantes!

Camilo Acosta

Aliens Inducumentados en USA

MigrantesCreo que la palabra “indocumentado” es ofensiva y degradante.

Las organizaciones e instituciones que se dedican a programas que se relacionan con inmigrantes, deberían comenzar a cuidar el lenguaje que usan para referirse a ellos.

Esta sensibilidad se adquiere al vivir en este pais por varios años y convivir con otros hermanos inmigrantes de diferentes paises. Hasta para el departamento de inmigración estadounidense, todos los que venimos de otro pais nos llaman “Aliens” que significa extranjero, pero tambien significa alienígena.

Incluso en las escuelas por aquí (hay excepciones) donde los hijos de hispanos, solo por ser hijos de hispanos y hablen español (aunque sean nacidos en este pais), los demas compañeritos de clase les hacen el famoso “bulling” llamandoles o haciendoles sentir “indocumentados”.

Considero que nadie es indocumentado en ninguna parte del mundo porque todos tenemos los documentos legales de nuestros paises de origen. En USA cuando un policía por alguna razon para en la calle a un hispano inmigrante, le pregunta de donde es (de que pais), y de que municipio y si no porta documentos de USA, de inmediato accede a la base de datos de los documentos de identidad de ese pais y en menos de un minuto puede ver la foto y datos del ciudadano de ese pais que ha detenido. Estados Unidos sabe muy bién quienes estamos dentro de su pais, ellos tienen las mejores estadísticas de esto, de cada pais donde venimos, los que tenemos documentos de este pais y los que no.

Las personas somos como somos en cualquier parte del mundo, y no por tener ciudadanía  o no de otro pais, vamos a hacer lo que hacemos en nuestros trabajo y ocupaciones de manera diferente. La actitud la traemos desde nuestros paises, por la razón que sea, ahí nos la forjaron. Al hablar de trabajo, he comprobado como muchos hispanos desempeñamos mucho mejor algunos trabajos que los blanquitos o morenitos nacionales de Estados Unidos.  Por supuesto que esto es solo mi opinión. 

 

Como lograr cambios en los demás

changeTratar con las  personas parece algo sencillo desde un punto de vista superficial, pero cuando estamos tratando de cambiar una costumbre,  un hábito o proponer algún cambio tanto personal como para otras personas, estamos tratando de imponer una expectativa sobre nosotros mismos o sobre los demás.

Estos cambios solo serán funcionales si profundizamos en el conocimiento de nosotros mismos  y especialmente si aprendemos a comprender  cómo funcionan los demás de manera individual, es decir, a que responde cada uno de los que nos interesan que cambien en algo. De esto depende el éxito de los cambios esperados tanto personales como de los demás. A veces esperamos cambios que nunca llegarán porque no hemos  tomado en cuenta nuestra propia naturaleza y las diferencias que hay entre nosotros y los demás, dicho de otra manera, comprender que no todas las personas reaccionamos de la misma manera a los  mismos estímulos o a las mismas palabras.

Entender esto es especialmente  importante para quienes intentamos proponer algo a los demás,  ya sea un cambio de un hábito, un nuevo negocio, un producto o servicio, o queremos lograr un cambio de actitud de los otros hacia nosotros o entre ellos, sean estos miembros de nuestra familia, compañeros de trabajo, socios de negocios o en diversos grupos a los que pertenecemos en nuestras comunidades.

Recomiendo hacer una lista de las personas que nos rodean, con sus nombres  y ubicarlos de acuerdo a la categoría que Gretchen Rubin nos propone en su libro  “The Happiness Project. Según ella, todas las personas tenemos dos tipos de expectativas, las externas (plazos de trabajo, una solicitud de un amor) y las expectativas internas (lo que deseamos para nosotros mismos.) Explica que hay 4 categorías de personas frente a estas expectativas:

  • Los Defensores
    Estas personas responden bien a ambas expectativas exteriores e interiores sin mucho alboroto. Sólo hacen lo que les dicen, si sus motivaciones vienen de las expectativas internas o externas. Estos son sus clásicos “virtuosos”, quienes siguen las reglas bastante a ciegas. Si una señal se publica, van a obedecerla. Si ellos establecen una resolución de Año Nuevo, ellos sólo lo hacen.

Los defensores están motivados por la realización. Se sienten bien cuando se cumplen las expectativas. Odian la culpa o dejar abajo a la gente. Ellos quieren saber las reglas y son grandes seguidores de ellas, pero son infelices si no saben lo que se espera de ellos. Son buenas personas con iniciativa. Si disponen sus mentes para hacer algo, lo hacen. Pero el lado oscuro es que si no saben lo que se espera de ellos, si las cosas son ambiguas, se sienten paralizados. Tienen que permanecer dentro de su zona de confort para sentirse felices, y eso incluye saber qué se espera de ellos.

  • Los Interrogadores
    Estas personas ponen en duda todas las expectativas, ya sea internas o externas. Con el fin de cambiar un comportamiento, deben ser persuadidos. Si sus preguntas son respondidas a su propia satisfacción, pueden ser persuadidos para satisfacer una expectativa. Si las motivaciones para el cambio no tienen sentido para ellos, ¡mejor olvídalo!

Los interrogadores pueden tener cualquiera de las tendencias de los defensores o tendencias de los rebeldes, pero un poco más atenuado. Los interrogadores despiertan por la mañana y piensan “¿Qué hay que hacer hoy?” Ellos quieren saber por qué deben hacer algo. El interlocutor está diciendo: “¿Por qué estamos haciendo esto realmente?” Les encanta la información y la investigación. Si aceptan una expectativa, son buenos en cumplirlo. Apoyan todo internamente si se endosan en algo. Pero su ventaja también se convierte en su lado negativo. Si no te encuentras a un interrogador, ellos no alcanzan a cumplir sus propias expectativas. Es difícil para ellos actuar si sienten que no tienen suficiente información. Esto puede hacerlos parecer que actúan arbitrariamente.

  • Los Rebeldes
    Estas personas se resisten a todas las expectativas, interiores o exteriores. Un rebelde quiere hacer lo que un rebelde que quiere hacer. Si le estableces una expectativa a un rebelde y le dices que haga algo, realmente va a salir de su manera de desobedecer y no va a cumplir esa espectativa, sólo para demostrar su punto. La ventaja de los rebeldes es que están dispuestos a pensar y comportarse fuera del área. Pueden ser creativos e inconformistas, son los que siempre innovan. ¡Pero pueden ser muy frustrantes! Gretchen dice que los rebeldes pueden ser manipulados al desafiarlos sugiriendo que ellos no pueden hacer algo. Dile a un rebelde que no puede hacer algo y lo hará todo, “Bueno, yo te mostraré. ¡Ja! ”

Dile a un rebelde, “No creo que tu equipo pueda hacerlo bien para el viernes!” Entonces van a estar listos para el miércoles. Aunque los rebeldes no están motivados por seguir las reglas, los rebeldes pueden de vez en cuando (y sorprendentemente) optar por hacer algo por puro amor hacia tí, no porque les pidas que lo haga, sino porque te quiere. Pero no siempre, así que no te hagas ilusiones.

  • Los Acomodados
    Estas personas satisfacen fácilmente las expectativas externas, pero tienen dificultades para cumplir con las expectativas internas. Así que van a salir de su manera de complacer a los demás, pero lo hacen a expensas de lo que es su propio interés. Estos son las típicas “personas complacientes” que empeñan sus propios intereses buscando la aprobación de los demás.

Los acomodados despiertan y piensan “¿Qué tengo que hacer hoy?” Ellos están motivados por la rendición de cuentas externas. Son excelentes para tener grandes miembros del equipo alrededor suyo, grandes amigos, una gran familia. Odian a cometer errores y ellos son los mas afectados por esto. Odian ser personas complacientes pero no pueden soportar a dejar a alguien atrás. Un acomodado necesita construir en base a la rendición de cuentas externas para las expectativas internas. Así que si han hecho una resolución de Año Nuevo, tienen que decirles a todos por los blogs y redes sociales acerca de sus intenciones. Entonces están motivados para complacer a los demás lo que han prometido, a pesar de que realmente están sirviéndose a sí mismos. No son personas con iniciativa propia. Necesitan plazos, entrenadores, cargos por pagos atrasados​​, registros de entrada. También son muy susceptibles a desanimarse. Todo el mundo se aprovecha de los acomodados. Así que si estás en una relación con un acomodado, debes ser consciente de ello.

Ciertas combinaciones de personas y puestos de trabajo funcionan mejor juntos. Los rebeldes están casi siempre casados ​​con acomodados. Los defensores deben estar en relación con defensores o interrogadores con tendencias defensoras. De lo contrario, es un desastre en la toma de decisiones.

Lograr la ubicación propia y la de los que nos rodean dentro de estas categorías nos ayuda a comprender mejor nuestra propia naturaleza. Nos lleva  a comprender mejor a los demás, comunicarnos adecuadamente  respetando la naturaleza diferente de cada uno y con esto lograr encontrar las maneras de incidir en los cambios esperados.

 Al final, sólo podemos construir una vida feliz en la base de nuestra verdadera naturaleza. Entendernos a nosotros mismos es la aventura de nuestra vida –amarnos a nosotros mismos-, aceptarnos y vivir de acuerdo con nuestra verdadera naturaleza.

Vinculación de las “maras” con los poderes ocultos en las estructuras del estado

pandillas(Estracto de artículo del Instituto de Análisis e Investigación de los Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala IPNUSAC)

Las pandillas o “maras” constituyen un problema social con aristas múltiples. Resaltamos ahora la vinculación que existe entre ellas y los poderes paralelos u ocultos nacidos en la guerra contrainsurgente de décadas pasadas, y que aún sobreviven, en muchos casos ocultos en estructuras del Estado, detentando considerables cuotas de poder económico y político.

Las maras operan en buena medida en función de un mensaje de control social que estos poderes ocultos envían al colectivo. La violencia generalizada sobre el país, fundamentalmente sobre determinadas zonas urbanas, tiene una lógica propia derivada de un entrecruzamiento de causas, pero al mismo tiempo responde a la implementación de planes trazados por determinados centros de poder donde ellas se han convertido en nuevo “demonio”, supuesta causa de todos los problemas, justificando así la aplicación de políticas represivas.

Las maras funcionan como familia sustituta de numerosos jóvenes que proceden de hogares disfuncionales. El motivo por el que un joven, o un niño -dado lo prematuro de las edades con que se hace el pasaje de incorporación- ingresa a una mara, denota una sumatoria de causas: hay un trasfondo de pobreza estructural e histórica sobre el que se articula una cultura de violencia dominante, impuesta ya como norma en la historia del país, fortalecida con un conflicto armado que alcanzó ribetes de crueldad indecibles y que sigue sirviendo como pedagogía del terror, a lo que se suman impunidad, debilidad o ausencia de políticas públicas por parte del Estado, diferencias económicas irritantes entre los sectores más favorecidos y la gran masa de pobres y excluidos, ruptura de los tejidos sociales producto de la guerra interna, de la masiva movilidad del campo hacia la ciudad y de la salida desesperada hacia el extranjero como vía de escape a la pobreza crónica con la repatriación forzada de muchas de esas personas en condiciones que agravan la ya precaria situación nacional.

Todo esto ya es sabido suficientemente. La academia lo ha venido estudiando desde hace un buen tiempo disponiéndose de mucho conocimiento al respecto, lo cual, lamentablemente, no se traduce en respuestas efectivas por parte del Estado con la implementación de políticas sostenibles y de largo alcance. Las maras, por tanto, siguen siendo criminalizadas y vistas como causa, no como consecuencia.

Dichas maras han venido cambiando su perfil en el tiempo, aumentando su agresividad, tornándose mucho más crueles que en los momentos de su aparición en la década de los 80 del siglo pasado. Ello responde a una transformación nada azarosa. Los llamados grupos de poderes paralelos enquistados en diversas estructuras que siguen operando con lógicas contrainsurgentes, aprovechan a estos jóvenes para sus operaciones delictivas. Pero más aún: en un proyecto semi-clandestino, desde ciertas cuotas de poder que esos grupos detentan, las maras constituyen un brazo operativo y funcional que sirve a sus intereses de proyección político-económica en tanto grupos de poder, disputándole terreno incluso a fuerzas sociales tradicionales.

Las maras están sobredimensionadas. Los medios masivos de comunicación han hecho de ellas un problema de seguridad nacional con lo que se alimenta un clima de zozobra donde esos poderes ocultos, semi-clandestinos, navegan perfectamente, aprovechándose de la situación. El miedo, el terror a las maras que se ha ido creando, es funcional a un proyecto de inmovilización social, de control contrainsurgente que guarda vínculos con lo vivido años atrás durante el conflicto armado interno en el marco de la Doctrina de Seguridad Nacional y combate al enemigo interno. Podría describirse la dinámica como: “de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Cero organización comunitaria, generalizada desconfianza del otro, clima de paranoia social”.

Contextualizando el problema
Las maras existen en Guatemala desde hace ya más de tres décadas. En ese lapso de tiempo fueron evolucionando grandemente, y las primeras experiencias de los años 80 del siglo pasado, cuando grupos de muchachos defendían a puño limpio sus territorios en las colonias populares, ya no tienen nada que ver con su perfil actual.

Hoy por hoy, estos grupos juveniles pasaron a ser un enemigo público de proporciones gigantes. Y justamente ahí viene la pregunta que motiva el presente texto: ¿son realmente las maras el problema a vencer en nuestra empobrecida sociedad post guerra, o hay ahí ocultas agendas mediático-políticas?

La insistente prédica de los medios masivos de comunicación ya desde hace años nos convenció que la violencia (identificada sin más con delincuencia) nos tiene de rodillas. De esa cuenta, sin análisis crítico de la cuestión, las maras se han venido presentando en forma creciente como uno de los grandes problemas nacionales. Una simple lectura de los hechos indica que, en todo caso, el problema de fondo no son estos jóvenes en sí mismos sino las causas por las que se convierten en transgresores. De hecho, nadie sabe a ciencia cierta cuántos mareros hay. Llamativo, sin dudas. Las estimaciones van desde 3,000 hasta 200,000. Si de un problema de tal magnitud nacional se trata, ¿cómo sería posible que nadie tenga datos ciertos?

Hoy por hoy, sus actos constituyen a veces demostraciones de la más espantosa crueldad y falta de solidaridad: matan, violan, descuartizan a sus víctimas, extorsionan. Ahora bien: ¿por qué se fue dando ese paso de grupo barrial juvenil a “demonio” temido, problema de seguridad nacional, con valor casi de nueva plaga bíblica?

¿Cómo es posible que un número no determinado, siempre impreciso de jóvenes marginalizados, subalimentados, con escasa o nula educación formal, provenientes de barriadas pobres, viviendo siempre en situaciones de aguda carencia, de precariedad extrema, pobremente equipados -en términos comparativos con las fuerzas armadas regulares-, sin ningún proyecto real de transformación político-social, tengan en vilo a toda una sociedad? ¿No es posible, si se trata de un problema de seguridad, que las fuerzas armadas oficiales den cuenta del fenómeno, que puedan controlar esa expresión de violencia desbordada? Cuesta creer que estos grupos de jóvenes rebeldes constituyan un problema tan serio.

Ello fue lo que motivó poner en marcha las preguntas que aquí compartimos, y que sin duda podrían generar una investigación mucho más exhaustiva, realizada con el rigor de un estudio de ciencias sociales metodológicamente encarado.

Pero hay una intuición que complejiza las cosas: Guatemala aún está intentado salir -sin saberse con exactitud cuánto tiempo durará eso- de un clima post bélico que pareciera tender a perpetuarse. En concreto, hace ya cerca de dos décadas que se firmó formalmente la paz entre los grupos militarmente enfrentados: el movimiento revolucionario armado y el ejército nacional. Sin embargo el clima de militarización y de guerra continúa. Las maras se inscriben en esa lógica.

Ahora bien: distintos indicios (por ejemplo, esa transformación que han ido teniendo en el tiempo, su papel hiperdimensionado en los medios de comunicación como nuevo demonio -lo que ayer era el guerrillero, el “delincuente subversivo”, hoy lo es el marero: la afrenta a la sociedad pacífica-, ciertas coincidencias llamativas en la esfera política) llevan a pensar que hay algo más que un grupo de jóvenes transgresores.

Las maras, si bien tienen una lógica de funcionamiento propia, no son precisamente autónomas. Responden a patrones que van más allá de sus integrantes, jóvenes cada vez más jóvenes, con dudosa capacidad gerencial y estratégico-militar como para mantener en vilo a todo un país. ¿Están manejadas por otros actores? ¿Quién se beneficia de estos circuitos delincuenciales tan violentos? ¿Cuántos mareros existen en el país? Si tanto dinero manejan ¿por qué los mareros continúan viviendo en la marginalidad y la pobreza?

El tema en cuestión es delicado, álgido, particularmente espinoso. Al estudiar las maras se rozan poderes que funcionan en la clandestinidad, que se sabe que existen pero no dan la cara, que siguen moviéndose con la lógica de la contrainsurgencia que dominó al país por décadas durante la guerra interna. Y esos poderes, de un modo siempre difícil de demostrar, se ligan con las maras. En otros términos: las maras terminan siendo brazo operativo de mecanismos semi-clandestinos que se ocultan en los pliegues de las estructuras del Estado, que gozan de impunidad, que detentan considerables cuotas de poder, y que por nada del mundo quieren ser sacados a la luz pública. De ahí la peligrosidad de intentar develar esas relaciones.

¿Quién se beneficia de las maras?
Se trata de un fenómeno urbano, pero que tiene raíces en la exclusión social del campo, en la huida desesperada de grandes masas rurales de la pobreza crónica de aquellas áreas, que se articula a su vez con la violencia de la guerra interna que asoló al país años atrás y que dio como consecuencia: 1) una cultura de violencia e impunidad que se extendió por toda la sociedad y aún persiste, ya vuelta “normal”, y 2) la salida del país de innumerable cantidad de población que, tanto por la guerra interna como por la situación de pobreza crónica, marchó a Estados Unidos, de donde muchos jóvenes regresaron deportados portando los valores de una nueva cultura pandilleril, desconocida años atrás en Guatemala.

Comprender a cabalidad de qué se habla cuando nos referimos a las maras no puede desconocer que se trata de algo que surge donde se conjugan muchas causas interactuantes: son los países más pobres del continente, con estructuras económico-sociales de un capitalismo periférico que resiste a modernizarse, viniendo todos ellos de terribles procesos de guerras civiles cruentas en estas últimas décadas, con pérdidas inconmensurables tanto en vidas humanas como en infraestructura, las cuales hipotecan su futuro. A lo cual se suman, como elementos que retroalimentan lo anterior: la enorme desigualdad económico-social de sus poblaciones, la debilidad del Estado, la destrucción del tejido social a causa de los conflictos y la emigración-deportación, más la herencia y la cultura de la impunidad dominantes. La pobreza, en tal sentido, es un telón de fondo que posibilita toda esa sumatoria de procesos, pero debe quedar claro que no es ni la única ni la principal causa del surgimiento de las pandillas, pues si no se la estaría criminalizando peligrosamente.

O, en todo caso, surgen en los sectores más empobrecidos (inmigrantes latinos, poblaciones afrodescendientes) de una gran economía como es Estados Unidos, lugar desde donde la cultura pandilleril se difunde hacia los países más carenciados del continente, en buena medida por las deportaciones que realiza el gobierno federal de aquella nación.

El análisis objetivo de la situación permite comprobar que se ha venido operando una profunda transformación en la composición y el papel social jugado por las maras. De grupos de defensa territorial, más cercanos a “salvaguardar el honor” de su barrio, han ido evolucionando a brazo indispensable del crimen organizado. En estos momentos, existen sobrados argumentos que demuestran que ya no son sólo grupos juveniles delincuenciales que entran en conflicto con la ley penal en función de satisfacer algunas de sus necesidades (drogas, alcohol, recreación, teléfonos celulares de moda, vestuario, etc.). Por el contrario, terminan funcionando como apéndice de poderes paralelos que los utilizan con fines políticos. En definitiva: control social.

Los mareros, cada vez más, deciden menos sobre sus planes, y en forma creciente se limitan a cumplir órdenes que “llegan de arriba”. El sicariato, cada vez más extendido, está pasando a ser una de sus principales actividades. Son llamativamente violentas, a veces con grados de sadismo que sorprende. La violencia es una posibilidad de la especie humana en cualquier cultura, en cualquier posición social, en cualquier edad. No es, en absoluto, patrimonio de los jóvenes. Quienes deciden la guerra, la expresión máxima de la violencia (y se aprovechan de ella, por cierto), no son jóvenes precisamente. Eso nunca hay que olvidarlo.

La noción popularmente extendida que ser joven es muy fácilmente sinónimo de ser violento. Y ser joven de barriadas pobres es ya un estigma que condena. La pobreza, en vez de abordarse como problema que toca a todos, como verdadera calamidad nacional que debería enfrentarse, se criminaliza. Si algo falta hoy en los planes de gobierno, son abordajes preventivos. De esa forma la mara pasó a estar profundamente satanizada: la mara devino así, al menos en la relación que se fue estableciendo, una de las causas principales del malestar social actual. La mara -¡y no la pobreza ni la impunidad crónica!- aparece como el “gran problema nacional” a resolver.

Se hacen presente ahí agendas calculadas, distractores sociales, cortinas de humo: ¿pueden ser las pandillas juveniles violentas el gran problema a resolver en un país con altos niveles de desigualdad y en post guerra, en vez de enormes cantidades de poblaciones por debajo de la línea de pobreza? ¿Pueden ser estos grupos juveniles violentos la causa de la impunidad reinante o son ellos, en todo caso, su consecuencia? El problema es infinitamente complejo, y respuestas simples (“buenos” versus “malos”) no ayudan a resolverlo.

Si fue posible desarticular movimientos revolucionarios armados apelando a guerras contrainsurgentes que no temieron arrasar poblados enteros, torturar, violar y masacrar para obtener una victoria en el plano militar, ¿es posible que realmente no se puedan desarticular estas maras desde el punto de vista estrictamente policíaco-militar? ¿O acaso conviene que haya maras? Pero, ¿a quién podría convenirle?

Consecuencia y no causa
En la génesis de cualquier pandilla se encuentra una sumatoria de elementos: necesidad de pertenencia a un grupo de sostén que otorgue identidad, la dificultad en su acceso a los códigos del mundo adulto; en el caso de los grupos pobres de esas populosas barriadas de donde provienen, se suma la falta de proyecto vital a largo plazo. Esta falta de proyecto de largo aliento es más fácil encontrarlo en los sectores pobres que en los acomodados: jóvenes que no hallan su inserción en el mundo adulto, que no ven perspectivas, que se sienten sin posibilidades para el día de mañana, que a duras penas sobreviven el hoy, jóvenes que desde temprana edad viven un proceso de maduración forzada, trabajando en lo que puedan en la mayoría de los casos, sin mayores estímulos ni expectativas de mejoramiento a futuro, pueden entrar muy fácilmente en la lógica de la violencia pandilleril, que supuestamente otorga bondades, “dinero fácil”, reconocimiento social. “Bondades”que encierran una carga mortal. Una vez establecidos en ese ámbito, por una sumatoria de motivos, se va tornando cada vez más difícil salir.

Lo que suele suceder con estos grupos es que, en vez de ser abordados en la lógica de poblaciones en situación de riesgo, son criminalizados. Tan grande es esa criminalización, que eso puede llevar a pensar que allí se juega algo más que un discurso adultocéntrico represivo y moralista sobre jóvenes en conflicto con la ley penal.

¿Hay algo más tras esa continua prédica? ¿Es creíble acaso que grupos de jóvenes con relativamente escaso armamento, comparado con lo que dispone el Estado y sin un proyecto político alternativo -ya que no intentan subvertir ningún orden social- se constituyan en un problema de seguridad nacional en varios países al mismo tiempo, que puedan movilizar incluso los planes geoestratégicos de potencias militares extra-regionales? De hecho Estados Unidos en innumerables ocasiones se refirió a las maras como un problema de seguridad que afecta la gobernabilidad y la estabilidad democrática de la región y preocupa a su gobierno central en Washington. ¿Qué lógica hay allí?

Realmente ¿Que son las pandillas?
Las maras o pandillas no son una alternativa a los poderes constituidos, al Estado, a las fuerzas conservadoras de las sociedades. No son subversivas, no subvierten nada, no proponen ningún cambio de nada. Quizá no sean funcionales en forma directa a la iniciativa privada, a los grandes grupos de poder económico, pero sí son funcionales para ciertos poderes (poderes ocultos, paralelos, grupos de poder que se mueven en las sombras) que las utilizan. En definitiva, son funcionales para el mantenimiento sistémico como un todo, por lo que esos grandes poderes económicos, aunque no se benefician en modo directo, terminan aprovechando la misión final que cumplen las maras, que no es otro que el mantenimiento del status quo. Pero esto hay que matizarlo: no son los poderes tradicionales quienes las utilizan (la cúpula económica tradicional, la aristocracia histórica ligada a la agroexportación, los grandes detentadores de las fortunas más abultadas) sino los nuevos poderes ligados a estructuras estatales y que continúan con el Estado contrainsurgente creado durante el conflicto armado interno, en general vinculados a negocios fuera de la ley (contrabando, trata de personas, narcoactividad, crimen organizado). Es decir, aquello que son llamados “poderes paralelos u ocultos”.

Las maras no son delincuencia común. Es decir: aunque delinquen igual que cualquier delincuente violando las normativas legales existentes, todo indica que responderían a patrones calculadamente trazados que van más allá de las maras mismas. No sólo delinquen sino que, esto es lo fundamental, constituyen un mensaje para las poblaciones. Esto lleva a pensar que hay planes derivados de las perversiones o “patologías sociales” a las que da lugar la contrainsurgencia y los poderes paralelos cuando se quiere seguir utilizando los mecanismos ilegales e impunes que le son propios en el marco de gobiernos democráticos.

Son un flagelo, pero afectan la funcionalidad general del sistema económico-social. En todo caso, son un flagelo para los sectores más pobres de la sociedad, donde se mueven como su espacio natural: barriadas pobres de las grandes urbes. Es decir: golpean en los sectores que potencialmente más podrían alguna vez levantar protestas contra la estructura general de la sociedad. Sin presentarse así, por supuesto, cumplen un papel político. El mensaje, por tanto, sería una advertencia, un llamado a “estarse quieto”.

No sólo desarrollan actividades delictivas sino que, se constituyen como mecanismos de terror que sirven para mantener desorganizadas, silenciadas y en perpetuo estado de zozobra a las grandes mayorías populares urbanas. En ese sentido, funcionan como un virtual “ejército de ocupación”. Un abogado entrevistado, que defiende mareros, afirmaba: “La mara sirve a los poderes en tanto sistema, porque no cuestionan nada de fondo sino que ayudan a mantenerlo. Por ejemplo: ayudan a desmotivar organización sindical. O a veces se infiltran en las manifestaciones para provocar, todo lo cual beneficia, en definitiva, al mantenimiento del sistema en su conjunto”. Y una investigadora del tema afirmó: “En muchas colonias populares ya no se ve gente por la calle, porque es más seguro estar encerrado en la casa. Ya no hay convivencia social: hay puro temor. (…) Todo indicaría que esto está bien pensado, que no es tan causal. La mara nunca es solidaria con la población del barrio. Al contrario: la perjudica en todo, cobrando extorsión, y hasta obstaculizándola en su locomoción”.

Disponen de organización y logística (armamento) que resulta un tanto llamativa para jovencitos de corta edad; las estructuras jerárquicas con que se mueven tienen una estudiada lógica de corte militar-empresarial, todo lo cual lleva a pensar que habría grupos interesados en ese grado de operatividad. Es altamente llamativo que jovencitos semi-analfabetas, sin ideología de transformación de nada, movidos por un superficial e inmediatista hedonismo simplista, dispongan de todo ese saber gerencial y ese poder de movilización. Al respecto relató uno de los entrevistados, un ex pandillero: “En este momento ya casi no están lideradas por jóvenes. No son jóvenes los que dan las órdenes. En otros tiempos se hacían reuniones con chavos de todas las colonias donde se tomaban decisiones, y eran todos menores de 30 años. Hoy ya no es así. Ya no se hacen esas reuniones, que eran como asambleas, y hay viejos liderando. Ahora las órdenes son anónimas. Hay números de teléfono y correos electrónicos que dan las órdenes a jefes de clica, pero no se sabe bien de quién son. Te llega un correo, por ejemplo, con una orden, una foto y un pago adelantado de $1,500 y ya está. Así se maneja hoy. (…) A veces el mismo guardia de la prisión llega con el marero y le da un teléfono, todo bajo de agua, diciéndole que en 5 minutos lo van a llamar. Tal vez el mismo guardia ni sabe quién va a llamar, ni para qué. Eso denota que ahí hay una estructura muy bien organizada: no va a llegar un guardia del aire y te va a dar un teléfono al que luego te llaman, y una voz que no conocés te da una indicación y te dice que hay $2,000 para eso. Ahí hay algo grueso, por supuesto”. Por lo visto, puede apreciarse que no son sólo jóvenes, cada vez más jóvenes, los que la organizan con ese tan alto grado de eficiencia. Una abogada defensora de pandillas entrevistada expresó: “Antes no tenían esa disciplina, ese grado de organización. Ahora sí, lo que lleva a deducir que algunos factores externos están influyendo ahí. Esa organización sin dudas está diseñada. Constituyen una estructura de poder, y hay gente preparada que la dirige”.

Bibliografía:
• Camus, M. (2005). “La colonia Primero de Julio y la clase media emergente”. Guatemala: FLACSO.
• Colussi, M. (2013). “Las “maras”: nueva forma de control social”. En Revista Análisis de la Realidad Nacional. Guatemala: IPNUSAC. Año 2. N° 34.
• CONJUVE, Servicio Cívico, INE (2011) “Primera encuesta nacional de juventud en Guatemala”. Guatemala: CONJUVE/SESC/INE.
• Fontes, A. (2013) “Asesinando por control: la evolución de la extorsión de las pandillas”. En “Sembrando utopía”, disponible en versión digital enhttp://www.albedrio.org/…/documentos/vvaaSembrandoutopia.pdf
• Fritz, G.; Southwell, E. y Varela, F. (2004) “La Sociedad Criminal: una criminología de los criminales y de los no tanto”. Buenos Aires: Espacio Editorial.
• González, M. (2013) “Las maras: reflexiones y preguntas (I)”. En Revista Análisis de la Realidad Nacional. Guatemala: IPNUSAC. Año 2. N° 33.
• González, M. (2013) “Las maras: orígenes, reflexiones y preguntas (II)”. En Revista Análisis de la Realidad Nacional. Guatemala: IPNUSAC. Año 2. N° 34.
• Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito -UNOCD- (2012) “Delincuencia organizada transnacional en Centroamérica y el Caribe”. México: UNOCD
• Kepfer, R. “Las sociedades latinoamericanas tienen múltiples expresiones de la violencia; las ‘maras’ son una de ellas”. Entrevista concedida a Rebelión realizada por Marcelo Colussi. Versión digital disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=105739
• Levenson, D. (1988). “Por sí mismos. Un estudio preliminar de las “maras” en la ciudad de Guatemala”. Guatemala: AVANCSO.
• Menéndez, J. y Ranquillo, V. (2006) “De los maras a los Zetas”. México: Grijalbo.
• Minera, A. y otros (2014) “Estructura organizacional y estilos de liderazgo de los Grupos Conflictivos de El Trébol, Zona 11”. Guatemala: USAC.
• Moro, J. (editor) (2006). “Juventudes, violencia y exclusión: desafíos para las políticas públicas”. Guatemala: INDES, INAP, BID.
• Peacock, S. y Beltrán, A. (2006) “Poderes ocultos. Grupos ilegales armados en la Guatemala post conflicto y las fuerzas detrás de ellos”. Washington: WOLA.
• Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD- (2009). “La economía no observada: una aproximación al caso de Guatemala”. Guatemala: PNUD.
• Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD- (2011). “Guatemala, ¿un país de oportunidades para la juventud?”. Guatemala: PNUD.
• Programa Presidencial de Escuelas Abiertas (2011). “Los intereses de la juventud en Guatemala. Una aproximación desde las Escuelas Abiertas”. Guatemala: Gobierno de Guatemala/Escuelas Abiertas/UNFPA.
• Robles Montoya, J. (2002) “El ‘Poder Oculto’”. Guatemala: Fundación Myrna Mack.
• Similox, V. (2006). “Una aproximación al fenómeno de las maras y pandillas en Centroamérica”. Guatemala: Comunidad Cristiana Mesoamericana.
• Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”. (2006) “Maras y pandillas en Centroamérica: las respuestas de la sociedad civil organizada”. Tomo IV. San Salvador: UCA
• Urresti, M. (2008). “Ciberculturas juveniles”. Buenos Aires. La Crujía Ediciones.
• Wortelboer, V. (2009). “Política y generación. Una exploración de la participación juvenil”. Guatemala: Universidad Rafael Landívar/ INGEP.
• Zúñiga, M. (2009) “¿Qué decimos cuando decimos “mara?”, en Revista PASOS 142/ Marzo-Abril/ Segunda época. San José: DEI.

¿Porque mucha se emigra de El Salvador?

migracion y familia el salvador¿Por qué gente joven y emprendedora, y desde hace bastante tiempo también niños, que tendrían que haber formado las bases de las generaciones productivas venideras siguen emigrando de El Salvador, o de manera más simple: ¿Por qué se van? Las respuestas no son únicas y en el caso de El Salvador han venido cambiando con el curso del tiempo.

Las estadísticas demográficas muestran que durante la década de los setenta del siglo pasado, que es cuando inicia la ola migratoria de El Salvador y que todavía persiste, salieron casi 290,000 personas, en su mayoría jóvenes, que se sentían amenazados debido al recrudecimiento de la represión de parte de los gobiernos militares de turno y a las señales cada vez más evidentes del conflicto armado que se avecinaba.

En la década de los ochenta el número de emigrantes salvadoreños superó las 540,000 personas, influenciadas principalmente por el riesgo de perder la vida derivado del estallido del conflicto armado, como lo evidencia el hecho que los municipios que ahora reportan mayores porcentajes de hogares que reciben remesas, coinciden con aquellos en los que la guerra tuvo su principal teatro de operaciones. En esta década, sin embargo, las razones para emigrar se ampliaron. Comenzaron a darse a pequeña escala casos de reunificación familiar.

Aumentó el número de jóvenes que al no ver mayores oportunidades laborales en el país y ante el entusiasmo que generaba la proliferación de noticias de éxito sobre familiares y amigos que les habían antecedido en la empresa de la emigración optaron por emularles. Desde entonces, también comenzaron a jugar un papel muy importante las redes familiares y comunitarias establecidas, las cuales no solamente proporcionan información a los emigrantes potenciales sobre las marcadas diferencias que existen entre El Salvador y los sitios de destino en cuanto a oportunidades laborales y de remuneración, sino que también les ofrecen acogida temporal y contactos para la obtención de los primeros empleos.

Producto de la incidencia creciente de estos nuevos factores explicativos, durante la década de los noventa el flujo migratorio salvadoreño se elevó a más de 630,000 personas, pese a tratarse de un período en el que se ejecutaron con éxito los Acuerdos de Paz, se registraron altas tasas de crecimiento económico y aumentaron las oportunidades de empleo.

Además, de manera silenciosa, una nueva causa para emigrar del , provocada por las mismas migraciones, se estaba inoculando: el aumento de los niveles de violencia, fenómeno muy relacionado con el debilitamiento de la institución familiar y de las relaciones comunitarias, así como con la creciente deportación de jóvenes con antecedentes penales y vinculados a organizaciones pandilleriles. Esto, unido a que el país dejó de crecer a tasas aceptables y a que apenas genera la cuarta parte de los empleos dignos que necesita, ha dado lugar a que durante los catorce años transcurridos del presente siglo, el tamaño del flujo migratorio se mantenga en más de 60,000 personas por año.

Fuente: revistahumanum.org

Una familia inmigrante en Estados Unidos

familiaLa diferencia entre vivir en mi pais El Salvador y vivir en Estados Unidos es la comodidad en las casas, bonitas ciudades y lindas calles.

De alguna manera en mi pais se puede vivir aunque uno no tenga trabajo, en Estados Unidos la lucha de todos es ganar para pagar por vivir. Nadie le dá posada a nadie si no paga lo que le corresponde para poder vivir y es que no se puede de otra manera porque alguien tiene que pagar los recibos.

Es cierto que en nuestros paises el salario mínimo es mucho menor que en Estados Unidos, pero eso es relativo porque en nuestros paises no se pagan $1800 al mes por vivir en una casa básica, tampoco 250 de energía electrica, 200 de gas, 150 de agua y otros 200 de seguro obligatorio al mes por vehículo. Tampoco la población Latinoamericana tiene que pagar seguro medico obligatorio, por estos lados llamado Obamacare donde debemos pagar $500 mensuales para familia de 4. Y a la hora de querer utilizarlo nos damos cuenta que no cubre todo, solo el 70%. Para ejemplo un esguince en el pié hace un par de días nos costó en el hospital $2500 (30%=$750). Una familia de 4 por estos lados invierte aprox $250 semanales en comida (super y otros) sin visitar restaurantes. Falta poner los gastos de combustible por cada vehículo ya que las distancias que uno viaja todos los dias entre ir y regresar del trabajo son largas. Son aprox $80 semanales en un vehículo pequeño

Lo que sea que quiera hacer por este lado, una persona debe pagarlo. En la mayoría de nuestros paises con $20 en la cartera algo se compra aunque sea poco en el supermercado. Por acá debe tener $100 para comprar lo mismo que por ahí con $20. Por ejemplo compré una paleta de coco en un carrito en la calle a $2. Encontré una minuta en una tienda a $3.

La fama de hacer dinero al venirse a Estados Unidos fué buena en los 70s y 80s. En esa época, por lo que escucho de los que han estado en esos años por acá, había mucho trabajo y buena paga. La mayoría cometió el error de no ahorrar o invertir en su pais. Ahora algunos incluso pagan por venirse de sus paises hacia el “sueño americano” pero porque como nunca han vivido en USA no tienen idea de lo que ahora esto es. Se dejan llevar por la fama del pasado de esto.

No se puede negar que la seguridad es mejor en USA, en el tema de violencia, pero uno de estos días estuve enmedio de una balacera de unos morenos siguiendo a otros disparando. En menor escala, pero por acá tambien se ve la violencia.

Muchos se dejan llevar por la diferencia de cuanto se gana en su pais y de cuanto se gana en Estados Unidos. En nuestros paises con poco dinero se puede vivir. Por acá he conocido gente que vive debajo de los puentes con cartones de cama para poder ahorrar y mandar a su familia algo de dinero, por supuesto que sus familias en sus paises no se dan cuenta de esta realidad. A nadie le gusta hablar de esto. Sus familias en la mayoría de los casos solo gasta el dinero, no ahorran nada, desconocen totalmente las condiciones de vida de sus parientes en USA.

El desempleo en Estados Unidos también es alto. El año pasado pasé 3 meses desempleado, fueron momentos duros. Comprobé que el seguro de desempleo no funciona como todos creen y me asombré encontrar tanta gente incluso gringos abarrotando las ferias de empleos. Hay basicamente dos variables que ayudan o afectan a un inmigrante para conseguir trabajo. 1-La condicion de tener documentos legales o no tenerlos. 2-Hablar o no el idioma ingles. La mejor manera de conseguir trabajo es como en nuestros paises, por recomendación de alguien que ya está dentro de alguna compañia. Es realmente difícil conseguir trabajo presentando solamente su curriculum independiente de la profesión que se haya ejercido en nuestros paises. No hay “empleos seguros” en el estado que vivo, el empleador me puede despedir cuando le dé la gana y yo me puedo ir cuando quiera, no existe el pasivo laboral en las empresas.

Lo que hacemos con mi familia es sobrevivir, a veces nos alcanza, a veces no. A veces unos tenemos trabajo y otros no. Pero ahí vamos luchando, somos una familia aprendiendo a sobrevivir en una sociedad bien diferente a la que nos vió nacer, lo común que nos acompaña tanto allá como por acá es que caminamos de la mano de Dios.

Algunas personas podrían pensar que en estos lados es facil ganar $600 semanales, nada mas lejos de eso. Si, es cierto que hay personas que los ganan y otros ganan mucho mas, pero para conseguir esos trabajos no estan a la vuelta de la esquina. En una de las compañias que laboro veo que los “drivers” ganan aprox $900 o mas semanales, pero primero tienen que lograr conseguir una licencia pesada cosa nada fácil por estos lados y entran a trabajar a las 3:00 am y regresan entre 7 y 8:00pm a la compañia. Son en promedio 16 horas de trabajo de lunes a domingo!! Que tipo de vida puede ser esa que el poco tiempo que les queda es solo para dormir unas pocas horas, pero como la mayoría de ellos no tiene familias en USA, así lo hacen. La mayoría estan enfermos y viven amontonados en un cuarto compartido con otros donde no pueden tener camas porque consumen mucho espacio, así semana a semana, mes tras mes y los años pasan hasta que regresan enfermos a sus paises.

Esta es la realidad del famoso “SUEÑO AMERICANO”

Si alguien que está pensando en venirse de manera ilegal me pidiera un consejo le diría que ese dinerito que se está pensando gastar en esa aventura de vida o muerte, mejor lo ocupe en algo que le ayude a vivir por ahí.

Cuando uno está por estos lados sueña con regresar a su patria y segun el tiempo pasa, se extraña mas lo propio. En mi caso, las pupusas Salvadoreñas, los frijolitos molidos en el desayuno, saludar a sus vecinos, visitar a su familia, salir de paseo a la playa, llegar de visita donde algun amigo donde lo rfeciben calurosamente, ir a la iglesia y encontrarse con los hermanos y demas gente conocida, pais donde se puede vivir en las cassas sin aire acondicionado en verano o sin calefaccion en invierno, donde el clima en invierno y verano es mas o menos el mismo sin cambios drásticos que pueden afectar gravemente la salud.

Quien viene a Estados Unidos y deja su familia por allá, está bien conciente que la puede perder (desintegración familiar). Papás que dejan a sus hijos pequeños supuestamente en la lucha de darles un mejor futuro, pero que los pierden porque se convierten solamente en “proveedores” pero no los acompañan en su proceso de formarse como buenas personas y terminan cayendo en las garras de las pandillas. El dinero es importante para el sostenimiento de la familia, pero no es lo único que esta necesita para desarrollarse. Los esfuerzos por mantener una familia nacen del amor y no del dinero. Esposos que dejan a sus esposas, ellas como quedan en su pais y cerca de sus familias no sienten tan grande el impacto, pero ellos que vienen solos a este país en corto tiempo son absorbidos por lo promiscuo de esta sociedad y se adentran con una o mas relaciones de parejas por este lado, exponiendose a enfermedades graves y a la perdida de su esposa en su país.

En mi experiencia, todos podemos vivir con poco o con mucho. Algunos por acá aunque ganen $2000 a la semana no les alcanza porque ya son parte de esta sociedad consumista, quieren andar siempre en “troca” nueva, ahora se quieren poner solo ropa de “marca”, no cocinan en sus casas y comen siempre comida rápida de los restaurantes que siempre estan a la órden. En nuestros paises, como en todas partes,  también hay personas que ganen lo que ganen nunca les alcanzará.

La clave es adaptarse a vivir con con el ingreso que uno tenga tanto en Latinoamérica como en Estados Unidos o en cualquier pais del mundo!!!

Cuando la publicidad se convierte en molestia

publicidadLa publicidad puede llegar a ser muy molesta cuando obliga a sus receptores a que la veamos aunque no estemos interesados para nada en ella.

Un producto que no nos interesa y se nos presenta una y otra vez, hace publicidad al contrario porque terminamos odiandola. La peor publicidad es la que nos quiere obligar a que la veamos. No sé como hay empresas que pagan por esta anti-publicidad, creo que es trabajo de los “asesores publicitarios” que desde sus grandes oficinas no tienen conección real con los consumidores de los productos que publicitan. Estas empresas se exponen a que los clientes odien sus productos en vez de atraerlos.

La de los rótulos comerciales, simplemente está ahí en elgunos paises, si queremos la vemos o no, sin embargo en la mayoría de ciudades de USA, la publicidad en vallas publicitarias esta descontinuada, prohibida por ley por la mala imagen que dan a las ciudades, sin embargo en la mayoría de las grandes ciudades de nuestros paises Latinoamericanos ya no cabe una valla publicitaria mas ¿hasta cuando? los consumirores deberíamos hacer que las retiren porque al final la publicidad la pagamos los nosotros, no los dueños de la empresa.

La publicidad “spam” es la mas molesta, en internet al abrir una página, se desplega otra paralela ofreciendonos una encuesta u otros productos en los que no estamos para nada interesados ¿Quien les ha dicho que a los consumidores nos interesan estas encuestas? Los periódicos llenos de anuncios publicitarios que los consumidores tenemos que soportar. Los programas de TV inundados de esto, los programas de radio ya ni se diga. Visitar un negocio y darnos cuenta que los empleados de esta no estan realmente interesados en servirnos, ellos están interesados en vendernos algo, solo quieren nuestro dinero, no realmente servir a los consumidores; pero eso es lo que han aprendido de los dueños del negocio. Quien debe estar seguro de lo que ofrece y de como lo ofrece es el dueño del negocio, no los empleados.

La mayoría de empresas invierten mas del 50% del valor de sus productos (pagado por el cunsumidor) en este tipo de publicidad. Muy pocas empresas estan interesadas realmente en invertir para mejorar la calidad de sus productos en vez de publicitarlos mas. Está comprobado que un producto barato, sale caro (para el consumidor), esto lo dice hasta un dicho popular.

La mejor publicidad,

Lo que a alguien ya le funcionó y lo recomienda alguien mas, porque sabe que le interesa al otro, productos que comprueban que funcionan no que solamente agarran el dinero de los clientes o que incluso lo pueden dañar.

La publicidad que se basa en el buen servicio. Un anuncio cualquiera lo paga, un buen servicio es por vocación. Las personas (llamense empleados de una empresa) que su trabajo no se remunera adecuadamente o su trabajo no se reconoce dentro de la empresa, generalmente darán un pésimo servicio, pero esa es la clase de empleados que alcanza a pagar el dueño del negocio (conciente o no de ello). Las empresas con vocación de servicio no se encuentran tan fácilmente, porque cuidan sus productos y empleados. Estas son las empresas que cuando las encuentras te quedas con ellas aunque sus precios no sean los mas baratos del mercado o no sean las mas famosas. Estas son las empresas que merecen la fidelidad de los clientes. Esta es la realidad del presente y futuro de la mejor publicidad.

Ignorando los productos de esas empresas, no comprandoles nada, podemos los consumidores obligar a que nos den un mejor producto y mejor calidad de sus servicios.

 

Hormigalada - Hormigandante

Alimentando mi curiosidad en la web con un cóctel de imágenes, sonidos, músicas, libros y anécdotas.

Soporte tecnico

"La vida es como ir en bici: para no caerte, debes seguir avanzando", Albert Einstein

Javier de María

Bienvenid@ a mi blog

joseluisgarcesm

Crecimiento Personal y Espiritual

Propósitosalud

Blog para ganar Salud a traves del movimiento, el metodo Pilates, la Fitoterapia, Terapias energéticas y mucho más..

Cocinando tentaciones

Rebeca y Veronica

ibizaphotographers

Wedding photos Ibiza/ Fotos de bodas Ibiza

Reflexología Podal y mas...

bienvenido a mi fascinante mundo...

Parque Ecológico Quinta de los Molinos

Jardín Botánico-Histórico de La Habana

¿Por que no luchas?

Piensa por ti mismo

efpaz

Quizás sea de otro planeta

feelharmonystudio

Smile! You’re at the best WordPress.com site ever

I Am of the Stars

Awakening with Planet Earth

ARTE TERAPIA

Actividades terapéuticas a través del arte.

BeSound - Naad Yoga

Respirant, cantant, sentint ...

Mi Rincón Personal Reforzado

Este es un rincón donde plasmo mis vivencias, gustos y cosas que solo salen de mi cabeza (Sean verdaderas o no)

vidasaludcomblog

salud y bienestar

psicocristinaferrer

Blog de psicologia y mediación. Barcelona

Martín Olivera

Artista visual y profesor mexicano.

Argila Kinesiologia

[ Kinesiologia de l'Ésser ]

tallerparaelalma

Herramientas para conectarte con tu verdadero SER

@hanasam

Blog. HANASAM Arte y Museo

La Brújula

"Lo esencial es invisible para los ojos"

Ganolife Peru

La verdad revelada de Ganolife Peru

Infinita Luz Dorada

Espiritualidad y Consciencia, aquí y ahora.

Mi sitio oficial

¡El mejor sitio WordPress.com del mundo!

DESCUBRA: Contenido de bienestar ademas tengo para ti 30 minutos de asesoria totalmente Gratis

ALFONSO DELGADO: ENVIA UN SALUDO CORDIAL DESDE CALI COLOMBIA, AGRADECIENDO TU VISITA CONFIANZA E INTERES EN MI OFICINA WEB, BENDICIONES

mcolocho's Blog

A fine WordPress.com site

Escuela de Mercadeo en Red

Aprende a optimizar Tu tiempo, para Tu independencia financiera

isabelsalinas

A great WordPress.com site

indeprofundis

A great WordPress.com site

Eluanel's Blog

Just another WordPress.com site